En Guerrero se vive de las remesas


David Espino
El envío de dólares a Guerrero de los trabajadores que se fueron a Estados Unidos aumentó en el último año en 22.5 por ciento, lo que indica que el sostenimiento económico en el estado depende cada vez más de esa fuente de ingresos.
Con base en los datos más recientes, de enero a septiembre de 2006, al estado llegaron 869 millones de dólares, 160 millones de dólares más que en 2005.
El crecimiento de la entrada de dólares por los guerrerenses que se van es mayor al que tuvo el país, que fue de 18.5 por ciento en ese periodo.
En los últimos años, el aumento de las remesas que los trabajadores migrantes envían a sus familias ha tenido elevaciones dramáticas. Por ejemplo, en el primer semestre de 2006, las remesas a Guerrero fueron 73.3 por ciento mayores que en el mismo periodo de 2003. En el año actual, los envíos sumaron en el primer semestre 572 milones de dólares, 242 millones más que en el primer año.
Si comparamos el primer semestre de 2003 con 2005, el envío de dólares es mayor en 39.3 por ciento. En tanto, en 2004 inngresaron 21.5 por ciento más dólares que en 2003.
El ingreso por remesas familiares a Guerrero hasta el tercer trimestre de 2006, ha superado los índices de los tres últimos años por el mismo periodo, según datos del Banco de México (Banxico) y el banco BBVA Bancomer, ambos de los últimos informes de noviembre.
Tan sólo el monto de los primeros nueve meses de este año ya rebasó en un 5 por ciento el saldo anual del 2004 que registró 826 millones de dólares, de acuerdo a datos de Bancomer, por 869 millones de dólares que han entrado a Guerrero de enero a septiembre del 2006; asimismo, representa un incremento del 20 por ciento para el saldo anual del 2003, que fue de 688 millones de dólares.
En la perspectiva nacional según Banxico, el ingreso de recursos al país por concepto de remesas familiares fue, en el tercer trimestre de 2006, de 6 mil 18 millones de dólares, monto que implicó un incremento de 578 millones con relación al mismo periodo de 2005.
En total, hasta el tercer trimestre del año tales ingresos fueron de 17 mil 443 millones de dólares que representan un incremento anual de 18.5 por ciento y supera al saldo que registró en ese periodo “la balanza comercial de productos petroleros y al flujo de IED” (Inversión Extranjera Directa), indica el organismo.

Cuarto lugar en el PIB por remesas
Para el caso específico de Guerrero, entidad donde según el Consejo Nacional de Población más de la mitad de la gente ocupada –el 65 por ciento– percibe un salario de entre menos 4 y 9 dólares diarios (48 y 97 pesos), el incremento en las remesas que provienen de Estados Unidos son un paliativo importante para la alta y muy alta marginación en la que se encuentra el 90 por ciento de los guerrerenses, según la misma fuente.
Los documentos del Banco de México Balanza de pagos en el tercer trimestre de 2006 publicado el 24 de noviembre y del BBVA Bacomer titulado Situación Regional, del mismo mes, dan cuenta del aumento de estos recursos. El primero anota que de enero a septiembre de este año la entidad percibió 869 millones de dólares, cifra que la coloca en el noveno lugar entre los estados del país con mayor entrada de remesas familiares.
Sin embargo, en cuanto al porcentaje que representan las remesas respecto del Producto Interno Bruto (PIB) del estado, Banxico añade que Guerrero está en el cuarto lugar nacional; por arriba de Guanajuato, Jalisco, estado de México, Distrito Federal, Veracruz y Puebla, entidades que ocupan del segundo al séptimo lugar en la tabla de estados con mayores ingresos por remesas. El flujo de estos recursos a la entidad representó el 8.3 por ciento del PIB del estado hasta septiembre de 2006.
Cada vez más dependiente de los migrantes
El ingreso a Guerrero por remesas de los trabajadores que fueron a Estados Unidos ha ido en constante crecimiento. Según datos de Bancomer, hasta el tercer trimestre de 2003 Guerrero recibió 511 millones de dólares; en tanto que en el mismo periodo de 2004 fueron 613 millones los percibidos: 102 millones más que el año anterior; es decir, hubo un incremento del 16.6 por ciento.
Para el periodo enero-septiembre de 2005 los recursos enviados a la entidad por los guerrerenses radicados en el extranjero se elevaron en un 27 por ciento en relación al punto de partida de 2003; esto es, se recibieron 709 millones de dólares: 198 millones más. Pero en una comparativa del 2004 y 2005 en el mismo periodo, el incremento por remeses familiares fue de 96 millones; esto es, 13.5 por ciento.
Y de acuerdo con los últimos datos dados a conocer en noviembre por el Banxico, Guerrero ha recibido hasta septiembre de 2006, 869 millones de dólares por concepto de remesas familiares; es decir, 358 millones de dólares, el 41 por ciento más, que hace tres años, donde se recibieron 511 millones. Y en comparación con los 709 millones de dólares recibidos en 2005 el incremento de este año también fue significativo: 160 millones de dólares más; es decir, el flujo por concepto de remesas familiares aumentó en un 18 por ciento.
La percepción del Banco Mundial
En su informe Cerca de casa: El impacto de las remesas en el desarrollo de América Latina, el Banco Mundial ofrece una percepción poco alentadora para los grandes países receptores de remesas, entre ellos México.
Comenta que en términos de volumen, se calcula que en 2005 ingresaron al país unos 21 mil 800 millones de dólares y lo transforma en el mayor receptor de remesas en el mundo.
Detalla que 61 por ciento de los hogares mexicanos que reciben remesas pertenece al 20 por ciento de menores ingresos, mientras que sólo 4 por ciento de los hogares receptores pertenece al 20 por ciento de mayores ingresos.
Elaborado por los economistas Humberto López y Pablo Fajnzylber el documento plantea que si bien las remesas reducen el número de personas pobres en los países receptores, esto no ha ocurrido de forma determinante en México y lo más importante: a pesar de la importancia de estos flujos financieros para América Latina y el Caribe los efectos que tienen en algunas ocasiones se han sobreestimado.
En el texto, Humberto López indica: “a pesar de ser positivo el impacto de las remesas sobre la superación de la pobreza y el crecimiento interno de la región, en la mayoría de los casos es bastante modesto”.
Mientras que Pablo Fajnzylber anota: sobre todo “las remesas ayudan a las familias más pobres a mantener la tasa de escolaridad de sus hijos y hacer frente a situaciones económicas inesperadas”.
El informe publicado en octubre –y que puede ser consultado en su totalidad en su página de Internet, en inglés– indica que las remesas “vienen acompañadas de retos de política importantes. Entre éstos se encuentran la fuga de cerebros, y los problemas de sobre-valuación de la tasa de cambio y de pérdida de competitividad exterior”.
Destaca que la mayoría de los emigrantes de México y América Central provienen de los segmentos de la población con menores niveles de educación y enfatiza que a pesar del impacto positivo que tienen, no son un sustituto a las políticas económicas de los países.
Concluye que es importante utilizar políticas complementarias aunque promoviendo las remesas como alternativas de financiamiento al desarrollo e invitando a los bancos a “sacarle ventaja” a esos flujos de divisas.

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