El poder en Guerrero, a costa de lo que sea

David Espino
[ilustración:http://pacocalderon.net]


Confrontados como estuvieron desde el principio del proceso electoral, los candidatos de las coaliciones Guerrero nos une y Tiempos mejores para Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y Manuel Añorve Baños, llegarán a la jornada electoral este domingo con los ánimos desbordados, demandados ante los organismos electorales y jurisdiccionales, y con mutuas acusaciones de encabezar la guerra sucia, cuyo contenido desprende que ambos derrocharon pragmatismo –al fin y al cabo comparten genes hasta políticos– para llegar a como dé lugar a ocupar la vacante que a partir del 1º de abril dejará Zeferino Torreblanca Galindo.

Añorve, candidato por decisión cupular del priato, siempre demostró desprecio y encono en contra de Aguirre, porque éste no se le sumó cuando la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, lo ungió –de a de veras el acto, el rito partidista vendría después–, aquel 6 de agosto de 2010 en la ciudad de México. En una de las primeras declaraciones a la prensa que hizo en una reunión con miembros del grupo Cuicalli de Chilpancingo ya como precandidato, lo demostró sin medianías.

–Oiga, no le duele que Ángel Aguirre se haya ido con el PRD. Después de todo son primos –le inquirió un reportero ese 7 de septiembre, ya el ex mandatario interino como precandidato del sol azteca.

–¿Se refiere al ex gobernador priísta que ahora es candidato del Partido de la Reelección Democrática? –respondió con sorna y con el mote al perredismo, sin siquiera mencionar el nombre de con quien compartirá siempre lazos más que políticos.

De ahí para adelante no hubo para su contrincante ningún gesto de deferencia. Siempre que pudo, desde que se celebró la Convención de Delegados el 12 de septiembre donde se le ratificó como candidato del priísmo –alfombrado que estaba el camino para llegar a ese día– aludió a Aguirre como un hombre de quien no se puede confiar porque busca el poder por el poder, además de ser un traidor. “Por eso le vamos a ganar”, advirtió en aquel momento.

Y en efecto, se ha trazado todo para buscar ganarle.

Aguirre, candidato del perredismo pragmático y dogmático –aunque éste cedió después– luego de su anunciada renuncia al partido al que perteneció más de 30 años, aunque menos frontal, tampoco dio lugar a la concordia. El 17 de septiembre, cuando el PT lo presentó ante su junta estatal en Chilpancingo como su precandidato, el diputado federal Porfirio Muñoz Ledo dijo que el emergente añorvismo andaba cantando un empate técnico; “es un empate teórico, lo que hay –exclamó, irrebatible su discurso de diplomático– es una paliza técnica”.

Y dio más nota ese día el también ex priísta. Sentenció que si bien no todas las alianzas entre partidos son buenas, hay algunas que lo son. “En el caso de Guerrero hay ángeles y demonios, y algunas escrituras dicen que Añorve es sinónimo de Lucifer”. Entonces recordó que Añorve Baños representa a los Figueroa, a los Ruiz Massieu, a los Gómez Maganda, a aquéllos que conciben el poder con mano dura.

El voto sobre lo que sea


Desnudas como fueron quedando las tácticas de ambos candidatos –Aguirre y Añorve, los dos con posibilidades de ganar; Marcos Parra Gómez, del PAN, no está en la competencia– para hacerse o deshacerse de votos acaso con la estrategia de la desestabilización, el costo del sufragio ciudadano este domingo 30 será más que fondos públicos provenientes de los impuestos.

Para el caso de la alianza que encabeza el PRI –el Panal y el Verde son meros consortes– quedó al descubierto una estrategia para inhibir la votación del despacho Primer Círculo, que en efecto existe y opera en la ciudad de México. José Natividad González Parás, priísta de sepa su presidente y gobernador de Nuevo León hasta 2009. Para ampliar la información y aun buscar una aclaración, el reportero envió unas preguntas mediante el espacio de contactos habilitado en su página de Internet www.primercirculo.com sin obtener resultado hasta el cierre de esta edición.


De a mil pesos el voto


El documento de ocho cuartillas –enviado vía correo electrónico a los reporteros– tiene fecha 26 de noviembre de 2010, y en su segunda página indica en letras mayúsculas: Inhibir votación en Guerrero; y traza cuatro ejes: Simular violencia contra PRI o priístas; exposición moral; gobierno municipal; violencia contra sociedad civil y C-GnU (no se especifica a qué se refieren estas iniciales).

Llevado ante el pleno del IEEG el viernes 14 por el representante de Guerrero nos une, Sebastián de la Rosa Peláez, el documento destaca entre sus líneas estratégicas victimizar a Añorve y legitimar actos propios. Cumplidas al pie de la letra, el jueves 18 de noviembre cuando Manuel Añorve se dirigía a Huamuxtitlán, en la región de La Montaña, a un acto de proselitismo, la avioneta en que viajaba tuvo un desperfecto y aterrizaron de emergencia. El hecho fue dado a conocer por un boletín del PRI, pero nunca se mostró la nave averiada ni se dio conocer un dictamen de algún perito en aeronáutica.

En el punto de violencia contra la sociedad civil, el texto plantea inhibir a cualquier costo la participación de la sociedad civil con una meta de al menos 45 por ciento; y dice cómo: amenazas de muerte y supuestos atentados. Luego, en un punto denominado Operación Especial, el documento traza acciones para dos días y un día antes de la elección, así como durante la jornada electoral que denomina Día D. En el primero caso se enumera: reclutamiento y capacitación de grupos de choque, capacitación de brigada especial, pase de lista de representantes de casilla, retiro de propaganda de AAR (Ángel Aguirre Rivero) y toque de puertas anunciando que AAR es candidato del PRI. En el segundo casos la línea general es bajar los recursos económicos hacia los líderes para la compra de votos.

El 30 de enero merece atención especial, divididas en etapas las estrategias trazadas por Primer Círculo. Crear una cortina de humo para poder operar; generar percepción de que los priístas son víctimas de simpatizantes de AAR; vestir a los grupos con camisetas de AAR; generar queja de que priístas son atacados para inhibir voto; accionar equipo de abogados para iniciar las demandas (mandar perifoneos, gente vestida de la campaña de AAR en secciones prioritarias, pendones cercanos a casillas); a las 16:00 horas generar rumor de que AAR reconoce el triunfo de MAB (Manuel Añorve Baños).

Y cuatro acciones para reducir la votación de AAR: evitar instalación de las casillas a favor de AAR; compra de votos en los nueve municipios prioritarios y en las dos regiones de fortaleza de AAR (comprar 200 mil votos a mil pesos por voto); durante la jornada electoral mantener un acarreo constante a nuestro favor e inhibir el voto de los simpatizantes de AAR con un clima de inestabilidad social; y al término de la jornada electoral asegurar el triunfo de Añorve.


Los 100 zacatecanos de Corichi


Pillado como se sintió el grupo en el poder del CEN del PRI, no se tardó en filtrar al diario capitalino Reforma la grabación de una conversación entre el candidato de la coalición integrada por el PRD-PT-Convergencia, Ángel Aguirre Rivero, y la senadora del PRD Claudia Corichi donde se escucha que ésta le ofrece apoyo electoral al candidato en aquéllas secciones donde tenga dificultad de ganar y éste le desliza que una vez siendo gobernador la apoyará para que sea candidata de su natal Zacatecas, luego de lo cual no tendrá preocupación “de dónde saldrán los libros”, algo que los priístas interpretaron como dinero.

La conversación en la que se escucha incluso flirtear a Aguirre y Corichi, fue pólvora y ha sido el episodio mejor capitalizado por el PRI mediante los medios informativos, locales y nacionales, sobre todo con aquéllos con los que tienen convenio publicitario. En el audio distribuido ampliamente el mismo jueves 20 desde la oficina de prensa del tricolor, la legisladora dice en una de las partes del audio: “haz espacio para que el sábado te presente a 100 gentes que tengo en Acapulco para ayudarte en los lugares que tengas perdidos”. Luego advierte que si no gana, al menos “les voy a dar una chinga a los del PRI”.

Más adelante hacen referencia a su madre, la ex gobernadora de Zacatecas Amalia García Medina; luego Corichi indica: “tengo 18 gentes, más 20 gentes el sábado, más el lunes 21 gentes”. Luego Aguirre acota: “y todos los libros y dulces que puedas conseguirme para tu amigo son bienvenidos ¿eh?” (...) “Te aseguro que vamos a ganar –continúa ante la puntualización de la senador de que está muy seguro de esto–, pero aquellos son muy perros. Sueltan en los últimos días...”.

Conocedor del PRI desde sus entrañas, Aguirre indica también: “estoy haciendo mi reserva para, incluso el día de la elección, me tiren tres puntos, pero con todo y eso, ya sabes lo que vamos a hacer ¿no?”. En otra parte de la conversación, Corichi reafirma: “yo ya tengo 58 zacatecanos, pinches locos, lo que quieren es, ya sabes, ¿no?, desquitarse”. Y advierte: “si ganamos, ganamos todos, si perdemos, nos carga el demonio a todos”.

–Vamos a ganar. Ten la plena seguridad, amiga –responde Aguirre.

–¿Me lo juras?

–Te lo juro. Vamos a ganar, y vamos a ganar de manera muy contundente –termina la grabación filtrada, en evidencia la política que se practica en Guerrero para hacerse del poder a costa de lo que sea.


La vía judicial


Desbordada la contienda, rebasado el órgano administrativo electoral, un grupo de seis senadores y diputados federales crearon una comisión especial para vigilar el proceso. Luego de su presentación –este viernes 21– ante los consejeros del Instituto Electoral del Estado de Guerrero (IEEG), el perredista Julio César Aguirre Méndez deslizó, a pregunta expresa, que una de las motivaciones de crear el grupo vigilante es por el bajo perfil que están demostrando tener los integrantes de las instancias electorales y jurisdiccionales.

Con todo y eso, a estas instituciones se ha trasladado en otro frente la pugna electoral. Hasta ahora el IEEG tiene registradas 160 demandas por presuntas violaciones a la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales del Estado de Guerrero (LIPEG); el Tribunal Electoral del Estado (TEE) más de 100 impugnaciones –104, dijo Jesús Villanueva Vega en su informe el 28 de diciembre pasado–; mientras que la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), 64 demandas contra funcionarios y servidores públicos, entre ellos Manuel Añorve Baños y Ángel Aguirre Rivero, uno de los cuales ocupará Casa Guerrero desde el 1º de abril.

No hay comentarios.: